martes, 2 de noviembre de 2010

Tacones que luce una mujer de mentiras

Carolina Escobar dice que para los travestis como ella la calle es muy difícil: “Hay gente que no nos quiere, no nos acepta y muchas veces el rechazo es horrible”.
Los travesti están por todos lados, luciendo los esbeltos trajes de mujer sexy que alguna vez tuvieron forma de hombre. Lo único que queda de su antigua identidad es la voz que, a pesar de las hormonas que usan para verse más femeninas, no logran hacer llegar al tono con el que una mujer seduce, regaña y enamora. Entrevista.

Texto y fotos Marcela Gutiérrez Ardila
mgutie27@eafit.edu.co

Ellas están en por los lados de San Diego, por el Parque Bolívar, por El Colombiano, andan por el barrio de la Estación Hospital, en Bello por los lados del ferrocarril viejo, por la Estación Madera del Metro y también en Zamora. Y las que tienen la posibilidad de seguirse prostituyendo están más que todo en Italia.

Pero la de ella es una historia diferente. Dice no ser prostituta, sino una travesti “de la casa”. A ella, a la que le gritan “mamacita” en la calle, la de 21 años y a quien no le gustan para nada las sopas, tiene una larga lista de pretendientes y amores a los que atrae con el mismo encanto con el que las sirenas seducían a los marineros en la antigua Grecia.


Su madre afirma que Carolina nunca sale
a la calle sin estar bien arreglada.

Para esta entrevista se puso como toda una diva o como dirían ellas, “qué marica tan regia”, que significa que está muy bonita, espectacular y a lo “caché”.

Lleva puesto un jean de moda con sus característicos rotos que dejan asomar un poco de piel lampiña y bronceada, una camisa de su color favorito, fucsia, con unas letras brillantes que iluminan todo a su alrededor; extensiones que le hacen ver el cabello largo y bien peinado y unas sandalias de tacón, el símbolo de la seducción femenina, que combina además con las miradas que le echan todos los que pasan por la peluquería de Jason, su amigo, donde estamos ubicadas.

Es muy alegre y alborotada, risueña y según su madre, algo malgeniada. Es como la van a delatar estas letras hechas a la medida de la protagonista de esta historia: Carolina Escobar.

¿Por qué decidió ser travesti?
“No, eso yo no lo decidí. O sea, desde siempre he tenido como las ganas de verme como una mujer y ya lo soy prácticamente. Yo siempre quise ser mujer, en mi niñez jugaba con mis primitas y me mantenía con amiguitas y yo veía, por ejemplo, un brillo y me lo quería echar, una pestañina y me la quería untar. Pues eso fue desde siempre, como algo con lo que uno nace”.

¿A qué edad comienza su transformación de hombre a mujer?
“Yo empecé desde los 16 años con el cabello. Me lo dejé crecer y casi instintivamente aprendí a maquillarme: me pintaba las uñas, me ponía ropa de mujer, faldas, camisas de mujer y todo eso, porque como te digo eso a uno le nace”.

¿Le parece ofensivo ser llamado travesti?
“No, para nada, eso no es una ofensa, es la realidad. Pero hay una diferencia muy grande entre ser travesti y ser transgenerista: los travesti son los que se disfrazan de mujer en cualquier momento, pero siguen teniendo, a pesar de todo, la imagen de hombre y los transgeneristas son los que viven todo el tiempo como mujeres, pero así es como nos reconocen, como travesti”.

¿Cuál fue la reacción de su familia y amigos al “salir del closet”?
“Pues no fue una reacción brusca porque fue poquito a poquito, o sea, todos me vieron crecer y me vieron transformar y me aceptaron. Mi familia siempre me apoyó a pesar de todo y mis amigos estuvieron ahí conmigo.

Eso es más como tener el valor de enfrentarse como a uno mismo porque es que de pronto los comentarios de la familia no importan mucho, es luchar con uno mismo porque al fin y al cabo es una decisión que no tiene retroceso”.

Esta es la peluquería de Jason, amigo de
Carolina, donde se realizó la entrevista.

¿Se ha realizado cirugías o cambios estéticos?
“Sí claro, me hice la pompi con silicona y o sea, eso no fue tan grave, al otro día ya estaba caminando en la calle. Uso hormonas frecuentemente, entonces eso me ayuda a ver más femenina. Aunque me he hecho cambios físicos tengo una imagen propia, me gusta ser yo, no inspirarme en nadie más sino reconocerme por lo original, por ser yo misma sin ninguna imagen”.

¿Qué riesgos corre un travesti en la calle?
“Todos los riesgos del mundo porque hay gente que no nos quiere, que no nos acepta y muchas veces el rechazo es horrible. Con la gente normal se pelea por la falta de respeto contra uno y con las travestis de la calle siempre está esa rivalidad por la que sea más bonita. Por eso la relación con ellas es más bien falsa, como hipócrita, o sea, sonrisita va y sonrisita viene, pero juntas más no revueltas”.

¿Qué le dicen los hombres cuando se dan cuenta que es travesti?
“Los que se dan cuenta... pues a mí siempre me ha pasado que no se alteran ni nada, ellos siguen igual, no pasa nada.

Cuando yo salgo a rumbiar con mis amigos la que llama la atención en el grupo que ando soy yo: yo soy la que mejor me disfrazo, la que sale más bonita, la que se pone los tacones, la de cabello más largo y entro a una discoteca normal y los hombres me ven y se quedan aterrados; como quien dice, “llegó polla nueva”.

Ellos me ven y me sacan a bailar y después de que me sacan a bailar y les cuento lo que yo soy, ellos siguen con la misma actitud.

Hay unos tan atrevidos que me dicen que si tengo hijos, pero ¡por favor, yo cómo voy a poder tener hijos! Yo les cuento luego mi situación sexual y ellos siguen común y corriente, sin ningún criterio.

Claro que hay que decirlo: no es que les gusten las travestis, no, porque hay gente muy respetuosa y total le encanta compartir con todo el mundo”.

¿A qué se dedica?
“(Risas) ¿Yo? Yo soy una niña muy juiciosa, trabajo en Internet en un video chat que se llama Livejasmin. Ahí trabaja gente de todo tipo, hombres, mujeres, de todo y pues lo que hay que hacer es como actuar, o sea, todo es una simulación.

Organizaciones como Comunidad Colombia y la Red Colombiana de Personas Trans luchan por la reivindicación de la comunidad LGBT y el respeto de sus derechos.
Si me dicen, por ejemplo, que me meta un dildo [pene de plástico] obvio yo no lo voy a hacer, imagínate yo haciendo eso cada vez que me lo pidan, quedo súper maltratada. Todo es actuado y el pago pues…depende, por ejemplo, lo mínimo que uno puede ganar es como 2.000 pesos por un minuto.

Si uno quiere lo hace desde la casa y ya uno verá cómo se las arregla para la cámara y todo eso. Hay muchos clientes, hombre y mujeres que quieren ver travestis y clientes extranjeros más que todo de Italia, de Estados Unidos y de muchas partes que están buscando un rato de diversión, pero no hay contacto físico, todo es por Internet”.

¿Qué relación cree usted que hay entre prostitución y travestismo?
“Ese es el mito que dicen, pero no, mira que yo no lo veo de esa manera: primero las admiro, a las que se prostituyen las admiro mucho porque es de muchísima fuerza, es como de mucha…ay, yo no sé, es admirable; pero siempre va a estar ligado porque es el prototipo que la gente tiene de nosotras, travesti- prostituta, prostituta-travesti”.

¿De qué manera influyen las drogas en la vida de un travesti?
“Las drogas yo no te voy a decir que nunca lo he hecho porque sí las he probado, pero ninguna me llama la atención.

Yo salgo y me tomo mis tragos, pero no consumo drogas, aunque yo si tengo mis amigas que si les gusta mucho eso y aparte de que no tienen la fortuna de contar con un bonito cuerpo, un bonito rostro, las ven en la calle y decime, qué vergüenza una travesti bien sacoliada en la calle. ¡Ay no! qué pena y después que las piedras que les tiran y que porqué les tiran, las insultan y que porqué las insultan, pero es que uno no puede dar pie para todo eso”.

¿Existe algún tipo de grupo u organización que las apoye y represente?
“Sí, hay varias. Está la Corporación El Otro, Amigos Comunes y LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans). Por ejemplo, cada año se celebra la Marcha del Orgullo Gay y ahí nos reunimos todas, no como dice la gente a rumbiar, vamos es a luchar por los derechos que nosotras tenemos, el de la libre expresión, el de una muerte digna porque hay muchas travestis que no tienen la posibilidad de contar con la familia entonces les toca de pronto una vejez muy dura y una travesti vieja es horrible”.

¿Cuál ha sido para usted la experiencia más dolorosa que le ha tocado vivir?
“Desde que soy travesti, lo más horrible que me ha pasado es la muerte de una amiga que se llamaba Alejandra. Ella tenía como 19 años y se murió por la vanidad. Ella se quería poner más cola de la que ya tenía y como eso es silicona líquida que hay que esperar a que endurezca, se le fue pa’ los pulmones y no logró sobrevivir”.

Así es la vida…
Carolina contribuye con los gastos de su casa y le encanta estar muy linda. “Le encanta estar divinamente bella porque fea no sale a la calle", dice doña Ángela, su mamá, quien dice que los travesti corren mucho peligro en la calle, sobre todo con hombres que las pretenden y que les cogen “bronca” porque ellas no les prestan atención.

“Yo soy una niña muy juiciosa –dice Carolina Escobar–: trabajo en Internet en un video chat. Trabaja gente de todo tipo, hombres, mujeres, de todo y lo que hay que hacer es como actuar, o sea, todo es una simulación”.
Pero a los que les suelen corresponder son hombres que no tienen en mente un romance verdadero y largo, personas que al igual que quieren tener una relación con ellas, quieren tener una familia e hijos.

Mientras “Caro”, como terminé llamándole, dice que le encantaría hacerse una lipo y encontrar al príncipe azul ¡así sea Shrek pero que venga!, me pregunto: ¿están destinados los travesti y transgeneristas a ser tratados siempre como un objeto sexual, una imagen y un cuerpo adornado de mujer? ¿A ser víctimas de la vanidad y de su propia belleza?

Cuestión de dignidad
En Colombia hay diferentes proyectos y comunidades comprometidas con el cumplimiento de los derechos y deberes de esta comunidad.

Un ejemplo es el proyecto de Comunidad Colombia que surge ante la necesidad de contar con espacios no institucionalizados de encuentro, comunicación y trabajo de la temática LGBT presentando una estrategia de trabajo virtual que congrega diferentes páginas web o web blogs que se consolidan como alternativa en cada lugar de su ejecución, según información de su blog oficial.

Otra es la Red Colombiana de Personas Trans en la cual se trata de compartir experiencias y crear una red de solidaridad, pluralidad y paz, con el fin de enfrentar los nuevos desafíos y cambios sociales, políticos, culturales y económicos del país.

También hacer valer los derechos como ciudadanos que son y abrir nuevas oportunidades de cultura, educación y empleo digno para todos los miembros de esta comunidad.

12 comentarios:

  1. No estoy de acuerdo que el título sea: Una mujer de Mentiras! Personalmente, me parece falta de respeto.
    Son mujeres de verdad!!
    Mas mujeres que muchas cromosomicamente XX!

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    1. ESTOY DE ACUERDO CON TIGO ES UNA FALTA DE RESPETO PARA ESTA POBLACION. NO ES QUE PRETENDAN SER. SON MUJERES.. Y PARA TODOS QUE ES SER UNA MUJER DE VERDAD? PREGUNTA ESPECIAL PARA EL AUTOR DE ESTE BLOG.

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  2. Muy bueno el reportaje, humano, mesurado, sin ningún sensacionalismo (sobre el título prefiero no opinar porque no es la parte importante)

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  3. Para Bitácora es importante la participación de los lectores, así como las diferentes miradas que se tengan sobre los temas. Es en el debate donde se logra crear conciencia crítica. Muchas gracias por sus aportes.

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  4. ¡Me gusta mucho! Te felicito Marce, el título es muy adecuado. Es verdad, es una mujer de mentiras, creada, armada.

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  5. Muchas gracias a todos por sus comentarios, son realmente valiosos y me alegra que les haya gustado. La idea es crear reflexión sobre la vida de estas comunidades que no se queden en el olvido y menos que caigan en el sensacionalismo. Gracias de nuevo =)

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  6. Marce super encarretador!

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  7. el transexualismo no es ni una enfermedad, ni un problema... es una condición y una opcion sexual, la cual solo busca el encuentro con sigo mismos o mismas. Soy hetero sexual, pero veo en el travestismo una actitud de valentía, enfrentar a la humanidad en un mundo hostil para el grupo LGBT, en el cual el patriarcado hace alarde de su condición de macho... EL MACHISMo, y generalmente en el mundo patriarcal, duele la otredad, el cambio, lo que aparantemente no es normal... pero con la experiencia que he adquirido con el trabajo de la salud sexual y reproductiva, la violencia sexual y la defensoría de los derechos de niños, niñas y adolescentes, derechos humanos.... he aprendido que para el ser homosexual, lo mas dificil es exigir sus derechos.... EL HOMOSEXUALISMO ES NORMAL....

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  8. Mujer de mentiras...! cuantas mujeres xx son en verdad mujeres?. Prefiero una mujer de mentiras por que son más sinceras y honestas para consigo mismas y para con los demás. Mi edad no me permite ser una mujer de mentiras pero los deseos en mi interior los llevo. Para todas las mujeres xy muchas felicidades.

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  9. miren Gaby y Francisco se casaron en Santiago del Estero y entraron en la historia. En medio de la ola de ceremonias que desató la ley de matrimonio igualitario, fueron la primera pareja de un hombre y una transexual. Unas horas después, Rody y Juan Carlos se casaron en Tucumán y protagonizaron la primera boda entre un hombre y una travestí.. yo me pregunto ¿que esta pasando? verdaderamente pienso que esto esta muy mal,Dios nos mando al mundo hombre y mujer, macho y hembra, no hombre y transexual, o hombre y travestí.

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  10. hernancho, me das mucha pena, por que estoy segura que estas tan seguro de lo que dices que nadie te hara cambiar de parecer, y ni ganas tengo de explicarte, solo puedo decirte que me das pena, como todas las demas penas del mundo.

    soy transexual, tengo 24 años, fui gay, pero no pude serlo del todo por que era muy femenina, asi que decidi dar el dificil paso, ahora me siento comoda y feliz, y sigue siendo muy duro, pero soy mas feliz. por que por que estoy esteorizando lo que no me permitia mi sexo, mi cuerpo fisico es una cosa que tiene nombre, MASCULINIDAD, VALE, pero lo estoy transformando y cada dia estoy mas agustito. pero mi INTERIOR, ES TOTALMENTE FEMENINO, LO ES, quien quiera creerlo crealo y si no nadie podra cambiar lo que piensen, asi que no somos mujeres fisicamente, las llegamos a imitar muy bien, pero no seremos nunca biologicamente mujeres... pero interiormente no se puede ni medir, somo iguales ni mas ni menos que una mujer, IGUALES, y lo digo por que lo siento, asi que tratare de verme cada dia mas mujer por que amo verme mujer, hasta que las posibilidades me lo permitan, soy pues otro tipo de mujer, una que no tenia espacio en el mundo y que yo y cada una de nosotras se abre paso.

    y soy un ser humano como todos, no puedo explicar mas quien quiera y pueda entender hagalo y si no, no puede nada ni nadie hacerselo saber.
    carolina10016@hotmail.com

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  11. ningun ser humano debe a juzgar a otro los seres humanos no estamos en condiciones de juzgar a nadie porque el unico que lo debe hcer es dios entre seres humanos debemos respetarnos y ayudarnos no criticar a nadie ni tampoco decirle a nadie lo que debe hacer con su vida el ser humano nace libre y debe vivir libre este tema del transexualismo yo lo apoyo yo lo vivo y por eso quiero que seamos reconocidas como seres humanos antes que personas con identidad sexual diferente pero para eso cada una debemos hacernos respetar y darnos nuestro lugar salir adelante estudiar luchar siempre por nuestros sueños y acerca del titulo SOMOS MUJERES DE VERDAD porque a pesar de ser creada o armada sentimos y vivimos para mi mujer de mentira es la que vive encerrada en una mentira ante la sociedad escondiendo lo que no es

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