Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Bueno para EAFIT el balance de su participación en Tecnnova


En la imagen, el grupo de investigación  I+D+I en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.
En ese momento se llevaba a cabo la exposición de una herramienta tecnológica para la ayuda de discapacitados. 
306 citas con empresarios cumplieron los 15 grupos de investigación de la Universidad EAFIT que estuvieron presentes en la Sexta Rueda de Negocios de Innovación Tecnológica, Tecnnova, que se realizó entre lunes y martes de esta semana en el Centro de Convenciones Plaza Mayor, de Medellín.

lunes, 5 de octubre de 2009

Los niños aman la física en el Parque Explora

Esa ciencia que tanto aterra a los estudiantes del bachillerato, enamora a los visitantes más pequeños del Parque Explora.

El parque Explora ofrece múltiples posibilidades para aquellas personas que deseen embarcarse en el mundo de la ciencia y la tecnología de una forma lúdica y divertida.


Texto y fotos Marcela Pastrana A.
mpastran@eafit.edu.co

Suena paradójico que Física Viva, una de las cuatro salas de este parque temático, sea el lugar más visitado y apetecido por los estudiantes. Y es porque allí esta ciencia se sale de sus métodos teóricos tradicionales y abre un mundo con proyectos que, de manera dinámica y divertida, trabajan temas relacionados con movimiento, óptica, fluidos, sonidos y energía.

Es una sala donde los visitantes pueden apreciar el mundo tal como lo ven los ojos de una mosca o como lo vieron los dinosaurio. Pero también, competir en una carrera con un elefante o poner a prueba la sensibilidad de los oídos. Es un lugar donde la física se convierte en una ciencia experimental.

El factor tiempo no es un problema para los visitantes ya que, como la misma filosofía del parque lo plantea, el fin es que cada persona aprenda, disfrute y explore a su manera, haciendo a cada uno responsable de determinar la duración de su visita.

Rubén Darío Velásquez, miembro del grupo de “exploradores” que se encuentran en todo el parque compartiendo sus conocimientos y resolviendo dudas, cuenta como cada día, sin importar el tiempo que lleve trabajando allí, descubre nuevas cosas: “Comparto con gran alegría y entusiasmo con la gente que nos visita porque uno nunca en su vida termina de aprender”.

Otra sala muy visitada es la de tecnología digital, donde se encuentran proyectos sobre telecomunicaciones, tecnología y juegos virtuales, entre otros. Por ejemplo, hay una casa en la cual por medio de un teclado o de la marcación de números en el teléfono se puede hacer que diferentes artefactos funcionen, como prender y apagar luces o encender el televisor.

37 mil metros cuadrados de conocimiento
Fue construido por la Secretaría de Obras Públicas de Medellín con el patrocinio de Empresas Publicas de Medellín. En junio de 2008 se abrieron las puertas de este sitio de 37 metros cuadrados donde se quiere que los habitantes de Medellín y los turistas tomen conciencia de que la ciencia también puede ser algo divertido.

El parque Explora está ubicado en la zona centro-oriental de Medellín, entre las calles Carabobo y Cundinamarca, cerca al Jardín Botánico, el Parque Norte, el Parque de los Deseos y la estación Universidad, del Metro.

Quienes pretendan visitar el lugar deben tener en cuenta los horarios: de martes a viernes de 8:30 a.m. a 6 p.m. y sábados, domingos y festivos la venta de boletas se inicia a las 9:30 a.m. y las puertas se abren a las 10 a.m.

Existen varias clases de boletos, todo depende de la ruta que se desee hacer y a lo que se quiera entrar; por ejemplo, la ruta 1 cuesta 8.000 pesos e incluye la sala abierta (física al aire libre), dos salas interactivas y actividades experimentales. Otras rutas tiene un costo más alto ya que incluyen más salas.

Una vez le es entregada la boleta al visitante, éste debe poner atención a lo que aparece en el reverso, ya que allí está escrita la hora a la que le corresponde entrar al acuario, en caso de que su boleta lo incluya. La entrada a esa zona es por turnos.

A la vez, cuenta con un espacio de ciencia, tecnología e innovación social para que las personas que en forma anónima se dedican al trabajo tecnológico y científico puedan exponer allí sus investigaciones.

Una aventura marina comienza
A 9,6 metros bajo tierra se encuentra el primer nivel del acuario. 400 especies de ríos y mares esperan que lleguen los visitantes para cautivarlos con sus colores y formas. En cada una de las peceras se puede observar la construcción de un ambiente natural que le brinda a la especie una mayor comodidad y adaptación.

Una pecera de 4,97 metros de ancho por 7,67 de alto, llamada “la selva inundada”, es la más grande de Suramérica y ofrece una panorámica desde diferentes puntos del acuario. Allí, los peces nadan en medio de enormes árboles que representan un bosque del Amazonas: requiere tiempo contemplarla en toda su plenitud y más aún cuando se observa el Pirarucú, una de las especies del Amazonas que puede alcanzar una longitud de cuatro metros y que es considerado el pez de agua dulce más grande de Suramérica.

Al subir las escaleras un nuevo mundo marino aparece: las especies de agua salada. Grandes corales, variedades de caballitos de mar, pulpos y medusas sorprenden con sus formas de desplazarse.

Más adelante aparecen otras sorprendentes criaturas, las rayas de río que con sus aletas y afilada cola deslumbran a un grupo de niños que más que solo verlas desean tocarlas y sentirlas, resistiéndose a abandonar éste espacio en donde la belleza y el esplendor del fondo cada vez se hacen más evidentes.

En la retina de niños, jóvenes y adultos van quedando cada una de la criaturas observadas. Sobre todo para Juan Miguel, un muchacho de 14 años quien, a pesar de ser amante de la tecnología y la cibernética, disfrutó y observó con gran detenimiento cada una de las criaturas de las peceras.

Asombrado, Juan Miguel, que no es nada tímido, dijo: “Nunca en la vida me habría imaginado que en el fondo de las aguas existían criaturas tan raras y misteriosas”.

Ascendiendo por unas escaleras está el último nivel, donde está la salida. Al atravesar aquella puerta, algunos visitantes se comprometen con la naturaleza y con el establecimiento de hábitos que posibiliten su preservación.

martes, 15 de septiembre de 2009

Sofasa y Universidad EAFIT, unidos para mejorar productividad industrial

Desarrollan dos proyectos: uno de calidad y otro de evaluación de pruebas técnicas. Este caso exitoso se presenta en la rueda de negocios Tecnnova.

Por Sara Katterine Mena Arriaga
smenaar@eafit.edu.co

La ensambladora de vehículos Sofasa, que en 2008 vendió en Colombia 27.128 carros y exportó otros 9.231, se unió a la Universidad EAFIT con el objetivo de buscar soluciones a problemas de calidad que puedan expresar los compradores de automotores y para mejorar sus sistemas de producción.

El acuerdo se hizo a través del grupo de investigación en Gestión Tecnologías para la Producción, de EAFIT, que adelanta este proyecto para atender una necesidad que tiene no sólo ésta sino muchas empresas en el país.

“Por lo general, los departamentos de investigación y desarrollo de las empresas se encierran en ellas y la interacción se da dentro de las mismas. Con este proyecto se pretende sacar a los investigadores y desarrolladores de Sofasa a la universidad y compartir un espacio con profesores, investigadores, estudiantes y egresados. A su vez, que los miembros de la academia trabajen con los investigadores de esta empresa”, explicó Álvaro Guarín, director del grupo de investigación.

Con esto se busca que las dos instituciones anden al mismo ritmo, la misma frecuencia y la velocidad de respuestas sea alta.

El otro proyecto con esta compañía está encaminado hacia la evaluación de pruebas técnicas de ingeniería en elementos de la automoción. Las dos iniciativas hasta ahora han sido un éxito y permiten ver que ese sincronismo funciona y lo haga muy bien.

Este proyecto, junto con las iniciativas de otros 11 grupos de investigación de la Universidad EAFIT, se presenta en la quinta edición de la Rueda de Negocios de Innovación Tecnológica Tecnnova, este 14 y 15 de septiembre en Plaza Mayor, de Medellín.

Uno de los objetivos del grupo de investigación es desarrollar máquinas propias con todos los beneficios que tienen las creadas por compañías internacionales. / Foto Agencia de Noticias Universidad EAFIT

Expectativas
Con este proyecto, los investigadores vienen trabajando desde hace seis meses. También se cuenta con el apoyo del Grupo de Ingeniería Sofasa.

La mayor parte de la financiación de este proyecto la aparta la ensambladora. La Universidad aportó capital para subsidiar la fase inicial de los proyectos. Todo esto se logró por medio del Centro para la Innovación, Consultoría y Empresarismo de EAFIT (Cice). Esta dependencia es la encargada en la universidad de todo lo que tiene que ver con consultorías, asistencia y asesorías.

“Tecnnova es un puente entre las necesidades que hay en las empresas y las fortalezas y capacidades que tienen las universidades. Es más, se pueden unir dos o tres universidades para solucionar un solo problema de una empresa determinada. Lo que hace Tecnnova es asociar y sumar capacidades, con miras a generar riquezas al interior del país”, dice Álvaro Guarín, director del grupo de investigación mencionado.

Según él, si se da la asociación entre las instituciones, en vez de duplicar esfuerzos y recursos por separado, la sumatoria de las varias universidades será un buen apoyo a la empresa privada.

Otros proyectos
Este grupo de investigación de EAFIT también se dedica a la innovación. En ese campo, ya obtuvo el permiso de una empresa alemana para duplicar exactamente las máquinas que ella produce. “Cuando las maquinas están iguales, se comienza un proceso con el re-diseño en el cual se cambian y quitan partes”, dice el profesor Guarín.

El fin es obtener unas máquinas propias de marca nacional, con todos los beneficios que puede tener las marcas multinacionales.
Otra línea en que se trabaja es el rediseño de producto, el cual trata, por ejemplo, de tomar un ascensor que está hecho por 3.600 partes y al aplicarse unas técnicas de diseño y manufactura se puede dejar al mismo ascensor con 3.000 partes. Esto lleva a una disminución en los costos de los materiales y agiliza la velocidad de puesta del producto en el mercado.

Diseñan modelo para optimizar manejo de costos en empresas de distribución eléctrica

El proyecto fue realizado por investigadores de la Universidad EAFIT para la Comisión Reguladora de Energía y Gas. Se puede aplicar para compañías de otro tipo que tengan varias sucursales.

El grupo de investigación en Microeconomía Aplicada realiza investigaciones, consultorías y asesorías mediante el uso de la microeconomía como fundamento teórico general, para alcanzar los máximos resultados empleando los menores recursos. / Foto ISA

Por Redacción Bitácora
bitacora@eafit.edu.co

La iniciativa consistió en simular la competencia “perfecta” que tendrían las empresas de distribución de energía del país que hoy poseen el monopolio del mercado. Ese escenario hipotético que se les creó buscó conocer cómo sería su desempeño frente a otros competidores, a partir de sus fortalezas y debilidades actuales.

El objetivo es muy simple: poder planear las estrategias necesarias para que no sean desplazadas de su campo de negocio por nuevos agentes económicos.

El proyecto fue realizado por el grupo de investigación en Microeconomía Aplicada, adscrito a la Escuela de Administración de la Universidad EAFIT, para la Comisión de Regulación de Energía y Gas, entidad perteneciente al Gobierno Nacional de Colombia.

“Consistió en simular, para empresas que son típicos monopolios en sus mercados, la competencia perfecta, es decir, un mecanismo de remuneración que hiciera que para esas empresas fuera importante reducir sus costos de producción buscando la eficiencia”, explicó Gustavo Adolfo López, director del grupo de investigación.

La propuesta evaluó los costos de administración, operación y mantenimiento que tienen las empresas de distribución eléctrica.

Según López, la investigación tiene varios usos: “Una de las herramientas utilizadas fue una comparación de la eficiencia entre las empresas, la cual puede ser útil para otro tipo de compañías que tengan sucursales, como por ejemplo bancos o supermercados, para comparar la eficiencia relativa de cada una de esas sucursales. Eso les serviría para desarrollar luego políticas de mejoramiento”.

La Comisión de Regulación empezó a utilizar esta metodología, pero aún no la ha puesto en práctica por completo. El proyecto tuvo una inversión de 200 millones de pesos de parte de Colciencias, en tanto que la Universidad EAFIT hizo aportes significados en recursos y personal.

“Para nosotros el trabajo tiene una gran contribución desde el punto de vista académico porque permite desarrollar el conocimiento de los participantes. Fue un gran ejercicio de aprendizaje pues ahora contamos con el dominio de unas herramientas que podemos utilizar en otras investigaciones”, comentó López.

En el proyecto participaron, además de él, los profesores del Departamento de Economía Jesús Botero, Andrés Ramírez y Diana Gutiérrez. También contaron con la asesoría de Jaime Blandón, ex director de la Comisión de Regulación, y con el apoyo de varios estudiantes.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Disfrutar de un tinto ahora puede ser más cómodo

La dificultad para transportar sus productos y la calidad de los termos que tienen en las calles los vendedores de tinto (café) motivó una investigación realizada por la Universidad EAFIT con apoyo de la empresa Imusa.

Texto Andrés Amariles Villegas
Audio Laura
Posada Mesa
bitacora@eafit.edu.co

La idea consistió en crear un termo con mayor capacidad de almacenamiento de líquido, que mantuviera más el calor, y un carro pequeño con una mejor imagen, más espacio y que fuera cómodo y fácil de transportar por los vendedores ambulantes.

Con inversión económica de la empresa Imusa y los medios técnicos de la Universidad (laboratorios, talleres y mano de obra) el proyecto se empezó a llevar a cabo por parte del grupo de investigación en Ingeniería de Diseño de Productos.

Duró seis meses y al finalizar se entregaron los resultados en un acto en el que estuvieron presentes los investigadores de la Universidad y los empresarios.

Luego, en un evento realizado por la empresa se convocó a los “tinteros” de la ciudad donde se les dio a cada uno el nuevo termo y se rifaron algunos carros. Además, la compañía empezó a producir el termo creado y lo puso en el mercado para hacerlo accesible a cualquier persona.

Los miembros del grupo de investigación enIngeniería de Diseño de Productos. / Foto Agencia de Noticias de EAFIT

“Para uno en la calle es más fácil comprarle un tinto a alguien si lo ve en un carrito limpio y estético, además de que tenga una imagen corporativa”, dijo Santiago Correa, profesor de Ingeniería de Diseño de EAFIT y director de este grupo de investigación.

Para el docente, este tipo de proyectos son los significativos tanto para la empresa que los genera como para la Universidad ya que no sólo permiten lanzar un producto al mercado, sino generar un impacto social alto con el apoyo a personas que viven estas ventas en las calles.

Horno microondas fue transformado en reactor de plasma

Una investigación científica permitió crearlos a más bajo costo para su uso en pequeñas y medianas empresas. El proyecto será presentado en la rueda de negocios Tecnnova y es uno de los 12 casos exitosos de investigación que tendrá allí la Universidad EAFIT.

En Tecnnova, los investigadores esperan mostrar a industriales e inversionistas que es posible transferir tecnologías para que las puedan utilizar en nuestro medio y aumentar así el rendimiento de los procesos productivos. / Foto Agencia de Noticias de EAFIT

Por Sara Katterine Mena Arriaga
smenaar@eafit.edu.co

Electromagnetismo Aplicado es el nombre del grupo de investigación de la Universidad EAFIT que transformó un horno microondas tradicional en un reactor que permite generar plasma, es decir, un gas que crea un recubrimiento que da mayor protección a cualquier tipo de material.

Recubrimientos de plasma, con mucha más tecnología y costo, son los que se utilizan, por ejemplo, para crear el escudo que protege a los transbordadores cuando van a ingresar a la atmósfera de la Tierra después de estar en el espacio.

El reactor creado por los investigadores de EAFIT es una adaptación tecnológica que permite producir a un costo inferior este tipo de aparatos que aquellos que se consiguen en el marcado. Esto beneficiaría a pequeñas y medianas empresas que no tienen los recursos para adquirir esos costosos equipos.

Este proyecto es de importancia en el ámbito industrial ya que el plasma recubre los materiales y evita el desgaste de las máquinas de trabajo. También les da una apariencia agradable.

Mauricio Arroyabe, miembro del grupo de investigación, explicó que “la idea de este proyecto es generar el plasma para utilizarlo en procesos en los cuales se pueda modificar un material para darle un nuevo recubrimiento o para remover el que ya tenga la superficie que se quiera procesar”.

Después de meses de trabajo, los creadores de este reactor de plasma dicen hoy, con satisfacción, que han terminado. Ahora tienen en mente comenzar con un nuevo proyecto el cual les permita desarrollar algunos materiales específicos en forma de recubrimiento con el reactor.

Este trabajo se pudo realizar gracias al apoyo de la Universidad EAFIT, la cual contribuyó con 60 millones de pesos para su desarrollo. Este dinero sirvió para pagar al personal, las horas de ingeniería y todo lo que implica su creación.

Los inventores
Sus creadores fueron los profesores Juan Manuel Jaramillo (líder del grupo), el ya mencionado Mauricio Arroyabe, y el estudiante Esteban García, todos de la carrera de Ingeniería Física.

Cuentan con la ayuda de la profesora Claudia Palacio, quien acaba de regresar de Francia donde hizo una maestría en recubrimientos por plasma. Ahora tienen la capacidad para atender los problemas que tengan que ver con desgaste o implementación de recubrimiento sobre materiales para mejorar su comportamiento, teniendo en cuenta las diferentes propiedades de este gas.

El grupo de Electromagnetismo Aplicado fue formado hace cinco años por el profesor José Ignacio Marulanda quien actualmente está realizando un doctorado en Brasil y creó el grupo con proyectos que tenían que ver con el electromagnetismo.

El profesor Jaramillo llegó luego trabajando sobre los sistemas microelectromecánicos en los que se utiliza el plasma como una herramienta. Más tarde ingresó el profesor Mauricio Arroyabe quien ya tenía experiencia en el asunto, con el procesamiento por plasma para recubrimiento y modificación superficial.

El grupo ha venido generando fortalezas en lo que es procesamientos por plasma y ha involucrado estudiantes de Ingeniería Física en los trabajos que realiza. Para ellos es preferible que sean del quinto semestre en adelante porque ya tienen una madurez y les queda más fácil entender los problemas de investigación.

En el concurso Iniciativas Empresariales, organizado por EAFIT y la Organización Estudiantil de la Universidad desde hace cuatro años, este grupo de investigación ganó en dos categorías: en la general, con un proyecto que propuso como idea de negocio utilizar reactores de plasma para recuperar aluminios de desechos de basuras; y en la categoría de investigación, en la cual ganó con el proyecto de un reactor de plasma para desarrollar recubrimientos duros que puedan ser utilizados en herramientas de mecanizado, herramientas de cortes y en recubrimientos para implantes quirúrgicos.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Crecen las aplicaciones ópticas para dar seguridad y garantizar calidad a los productos

Grupo de investigación de EAFIT presentará sus avances en este campo en la rueda de negocios Tecnnova. “Cada vez más, la industria nacional requiere de estos servicios”, dicen los investigadores.

Los grupos de investigación de la Universidad EAFIT trabajan con recursos de la propia institución, empresas interesadas en sus proyectos y aportes de Colciencias, entidad del Estado que fomenta la investigación científica. / Foto cortesía Agencia de Noticias de EAFIT

Por Daniel Armirola R.
darmirol@eafit.edu.co

A diario, usted se topa con los hologramas, aunque posiblemente no tenga la más remota idea de qué son o que así se llaman. Están en muchas tarjetas de crédito, en billetes y hasta en los discos compactos originales que traen la música de su artista favorito y que compra no en la calle, sino en un almacén de discos de buena reputación.

Los hologramas son un tipo especial de imágenes tridimensionales que, cuando están en esas tarjetas o CD, aparecen en un sticker pequeño que parece cambiar de tonalidad cuando se mueve de un lado para otro.

Son creados por un rayo láser que graba microscópicamente una película sensible y sirven como símbolo de la originalidad de un producto cualquiera y como marca que garantiza la seguridad del mismo.

El grupo de investigación en Óptica Aplicada, de la Universidad EAFIT, presentará su trabajo en la creación de soluciones industriales en el campo de los hologramas, así como de otras tecnologías ópticas, en la Rueda de Negocios e Innovación Tecnológica, Tecnnova.

Este evento, que será el 14 y 15 de septiembre, se realizará en el centro de convenciones Plaza Mayor, de Medellín, y presentará avances tecnológicos realizados por investigadores locales, quienes abogan por soluciones propias que ayuden al desarrollo nacional. Allí estarán otros 11 grupos de investigación de EAFIT.

“Con óptica aplicada hablamos de proyectos investigativos que buscan soluciones industriales y empresariales mediante hologramas, utilización de rayos láser, etiquetas de seguridad y estimación óptica del performance exacto de una maquinaria determinada”, explica Luciano Ángel Toro, director de este grupo de investigación desde su creación en 1993.

Según afirma, el campo de la óptica aplicada puede solucionar problemas empresariales alrededor de la seguridad de los productos, mejora los costos de producción y facilita el control de calidad, entre otras posibilidades.

En varios de los numerosos proyectos realizados durante 16 años, los investigadores de Óptica Aplicada han contado con la colaboración de asesores internacionales. / Foto cortesía Agencia de Noticias de EAFIT

Aporte al desarrollo local
Lo que más resalta Luciano Ángel Toro es el aporte que le hace el grupo de investigación al desarrollo regional y nacional, fomentando soluciones empresariales que terminarían por beneficiar incluso la competitividad y el capital humano presente en las mismas.

“La Universidad tiene un proyecto para ofrecer y quiere que tenga un impacto positivo para la sociedad, con el fin de aportar para el desarrollo regional”, afirma.

El propósito mediante el cual el grupo se orienta actualmente es “potenciar aún más la eficacia del accionar del grupo para el medio”. De acuerdo con su director, esto implica que el norte del grupo de investigación se orienta en la utilidad de los resultados arrojados para el conjunto de la sociedad, generar soluciones de impacto y que sienten precedentes a nivel empresarial.

En Tecnnova, el grupo pretende lograr consolidar varias propuestas de investigación en este campo.

Este grupo de investigación nació en 1993 bajo la dirección de los profesores Luciano Ángel Toro y Daniel Velásquez Prieto, y se ha ido consolidando a nivel regional y nacional como un equipo que ofrece soluciones útiles en este campo del conocimiento. Está adscrito a la Escuela de Ciencias y Humanidades, de la Universidad EAFIT.